Las elecciones legislativas y las consultas internas realizadas este 8 de marzo en Colombia expresan una polarización creciente entre el Pacto Histórico y una derecha uribista en recomposición. Además de definir la composición del Senado, este resultado es la antesala de las presidenciales del 31 de mayo, que probablemente se resolverá en segunda vuelta y tendrá implicaciones en los equilibrios regionales, donde el trumpismo suma fuerzas con la derecha continental.