PRONOMBRES

  • Colocación según los tiempos verbales. En el español actual los pronombres personales átonos se colocan antes o después del verbo dependiendo de la naturaleza de este:

Si el verbo aparece conjugado, lo preceden: se fueron; le daba; me lo ha dicho

Si el verbo está en infinitivo, gerundio o imperativo, se posponen: irse, dándole, dímelo, atrapadla

El uso de pronombres pospuestos con verbos conjugados es ya antiguo o dialectal, o deliberadamente arcaizante: díjome, haylas, muérome

  • Upara la besar, Uno lo consiguiendo, Use sienten. No es correcta la anteposición de los pronombres ante infinitivo, gerundio o imperativo. Por tanto, deben evitarse construcciones como Upara la besar, en lugar de para besarla; Uno lo consiguiendo, en lugar de no consiguiéndolo; Use sienten, en lugar de siéntense, o Ulo hagamos, en lugar de hagámoslo.

  • Voy a hacerlo ~ Lo voy a hacer. En las secuencias de verbos es posible anteponer el pronombre en algunos casos. Destacan especialmente los siguientes:

  • En perífrasis verbales (➤ G-68): Voy a hacerlo ~ Lo voy a hacer; Voy a empezar a hacerlo ~ Voy a empezarlo a hacer ~ Lo voy a empezar a hacer; Tengo que verte ~ Te tengo que ver; Acaban de dárnosla ~ Nos la acaban de dar.

  • Con los verbos ir y venir, usados como verbos de movimiento (Fui a comprarlo ~ Lo fui a comprar; Vine a arreglarlo ~ Lo vine a arreglar), además de como verbos auxiliares (Voy a explicártelo ~ Te lo voy a explicar; Viene a representarlo ~ Lo viene a representar).

  • Con verbos de significado intencional, como intentar, querer, esperar, preferir, prometer…: Intentó arreglármela ~ Me la intentó arreglar; Quieren comprarla ~ La quieren comprar; Espera venderlo pronto ~ Lo espera vender pronto; Preferían guardarlo ~ Lo preferían guardar.

  • Con algunos verbos que expresan procesos relativos a la memoria o al conocimiento, como saber, aprender u olvidar: No supo entenderlo ~ No lo supo entender; Aprendí a decirlo ~ Lo aprendí a decir.

  • ULo hay que hacer. Se debe evitar la anteposición de los pronombres:

  • Con el verbo auxiliar haber usado como impersonal: ULo hay que hacer.

  • Cuando la subordinada es de sujeto: ULo conviene intentar.

  • Con gerundios que no forman parte de perífrasis: Apareció dando gritos > ULos apareció dando.

  • Aunque es algo más aceptable, en algunas construcciones de imperativo, como en las de ir y venir usados como verbos de movimiento: Velo a ver (frente a Ve a verlo), Venla a visitar (frente a Ven a visitarla).

  • ULe debes decirlo. Cuando aparecen dos pronombres contiguos, es incorrecto adelantar solo uno: Debes decírselo ~ Se lo debes decir, no ULe debes decirlo o ULo debes decirle.

  • ¿Yo y Teresa o Teresa y yo? Aunque gramaticalmente no es incorrecto colocar el pronombre yo en primer lugar en las enumeraciones, se aconseja situarlo al final por cortesía: Teresa y yo vamos, mejor que Yo y Teresa vamos.

  • Me hizo sentir(me) muy bien. No es incorrecto omitir el pronombre en los infinitivos pronominales que complementan al verbo hacer, como en La hizo levantar (también La hizo levantarse) o Me hizo sentir muy bien (también Me hizo sentirme muy bien). En casos como Vete poniendo los calcetines se puede entender que se ha omitido igualmente un pronombre (en este caso el segundo de Vete poniéndote los calcetines), pero también que en vez de combinarse irse y ponerse se están combinando ir y ponerse y se ha adelantado el pronombre: Ve poniéndote los calcetines > Vete poniendo los calcetines.

  • Yo te vi a ti, no UYo vi a ti. Cuando un complemento directo o indirecto está formado por un pronombre tónico, es obligatorio duplicarlo: Yo te vi a ti y Le dieron un premio a ella, no UYo vi a ti o UDieron un premio a ella. Naturalmente, también sería posible prescindir del complemento con el pronombre tónico: Yo te vi y Le dieron un premio.

  • Ayer (la) vi a Silvia. Aunque en el español general no se duplica el complemento directo en casos como Ayer vi a Silvia, es normal y válido en el español rioplatense: Ayer la vi a Silvia. La duplicación sí es posible en el español general con todo (Juan lo sabía todo) y suele ser opcional con los numerales cardinales, como en Ayer (las) vi a las dos cerca de mi casa.

  • A Silvia la vi ayer. Cuando el complemento directo se antepone, la duplicación es obligatoria: A Silvia la vi ayer, no UA Silvia vi ayer. Solo se puede evitar la duplicación si la anteposición es enfática y se desea resaltar un elemento, generalmente contraponiéndolo a otros: Una cerveza me tomaría yo ahora.

  • (Le) di un susto a Silvia. El complemento indirecto suele doblarse, sobre todo en el habla coloquial, cuando aparece en posición posverbal: (Les) contó el secreto a sus amigos; (Le) denegaron la beca a Juan; (Le) di un susto a Silvia; (Le) regaló a su hermana una consola; (Le) robaron la moto a Ana; Recuérda(les) a tus hijos que me traigan los libros. Con verbos como gustar, encantar, molestar, etc., la duplicación es casi siempre obligatoria: Le gustaba mucho el cilantro; ¿Le molesta a usted que fume?; Les pareció bien a mis padres que estudiara Filología. Aun así, se omite a veces el complemento indirecto cuando es genérico (El cilantro no suele gustar, donde se entiende ‘a la gente, en general’), y el pronombre no se dobla necesariamente ante pronombres como todo(s), muchos o nadie: El cilantro no (les) gusta a muchos.

  • Uso de usted, vos y . En España se utiliza y vosotros para el tratamiento informal, y usted y ustedes para el tratamiento formal. En muchas zonas de América (así como en Canarias y parte de Andalucía), no se usa vosotros y el plural ustedes no hace distinción entre el trato formal y el informal. Para el trato informal en singular se usa en algunas zonas y vos en otras.

  • sin mí, no Usin yo. Se deben utilizar los pronombres personales y ti tras las preposiciones y locuciones preposicionales: sin mí, para ti (no Usin yo, Upara tú, opciones registradas en el habla popular de algunos países), en lugar de mí, en vez de ti. Se utilizan, en cambio, yo y en casos como sin yo saberlo, entre tú y yo (no Uentre ti y mí) o según tú (no Usegún ti).

  • Uso de ello. El pronombre ello puede aparecer tras preposición (Me dedico luego a ello; Para ello es necesario tener práctica) y puede usarse como sujeto (Ello es así porque se juntan varios factores; Ello no significa que esté permitido todo). No es correcto, en cambio, su uso como complemento directo: UEscribí ello (frente a Lo escribí o Escribí eso).

LEÍSMO, LAÍSMO Y LOÍSMO

  • En general, se usan los pronombres personales lo y la (o los y las en plural) para el complemento directo, y el pronombre le (o les en plural) para el complemento indirecto: Vi a María > La vi; Di un libro a María > Le di un libro. El uso de le por lo o la se llama leísmo, el uso de lo por le se llama loísmo y el uso de la por le se llama laísmo.

  • Se pueden destacar los siguientes casos generales:

  • Cierra el libro y ponlo ahí. Se debe usar lo(s) o la(s) y no le(s) para complementos directos de cosa: Cierra el libro y ponlo ahí, no UCierra el libro y ponle ahí.

  • A Juan lo vi; A María la vi. Se debe usar lo(s) o la(s) para complementos directos de persona: A Juan lo vi; A María la vi.

  • A Juan le vi ayer; UA Juan y a Antonio les vi ayer; UA María le vi ayer. Aunque lo más indicado es usar lo, se admite el uso de le para complementos directos de persona en masculino singular: A

Juan le vi ayer. Se rechaza, en cambio, el uso de les para el plural (UA Juan y a Antonio les vi ayer). Para el femenino, no se acepta le(s) ni para el singular ni para el plural (UA María le vi ayer; UA María y a Ana les vi ayer). El uso de le para el masculino es admisible también en casos de personificación de animales: He llevado al veterinario a Trufo para vacunarle.

  • ULa dije que viniera. No se debe usar la(s) para el complemento indirecto: ULa dije que viniera; ULa di un beso a Manuela;

UÉchalas un vistazo a las verduras; U¿Qué la pasa? El uso de la solo será correcto si se refiere a lo dicho, lo dado, etc., es decir, si es el complemento directo: Dije una palabra > La dije; Di una limosna > La di.

  • ULos dije que no se movieran de aquí. No se debe usar lo(s) por le(s) para el complemento indirecto: ULos dije que no se movieran

de aquí; UAcabo de terminar el trabajo, échalo un vistazo si puedes; UUna vez recuperados los informes, los prendieron fuego.

  • Le besó la mano ~ La besó. Algunos verbos se pueden construir con un complemento directo de cosa junto con un complemento indirecto de persona o solo con un complemento directo de persona: El médico curó las heridas a Ana > El médico le curó las heridas, pero El médico curó a Ana > El médico la curó; Juan besó la mano a Silvia > Juan le besó la mano, pero Juan besó a Silvia > Juan la besó.
  • Le escribí (un mensaje) a María. En algunos casos el complemento de persona sigue siendo indirecto a pesar de que no haya complemento directo de cosa: Le escribí un mensaje a María ~ A María le escribí.
  • Se le ve cansado; Se la ve cansada. En las oraciones impersonales con se, como Se ve cansado a Juan, es válido el uso de le(s) o lo(s): Se le ve cansado (opción preferida en casi todas las áreas) y Se lo ve cansado (opción preferida en el área rioplatense). En femenino es más general el uso de la(s) en muchas zonas (Se ve cansada a María > Se la ve cansada), si bien el uso de le(s) es normal en algunas áreas y no se puede considerar incorrecto.
  • Le saluda atentamente. Es correcto el uso de le(s) como complemento directo para hacer referencia a interlocutores a los que se trata de usted(es), sobre todo en masculino y en fórmulas fijadas: Le saludo atentamente; Les informamos de que no abrimos hasta las 8:30 h
  • Me lo encontré. En algunas construcciones con otros pronombres delante, algunos de los hablantes que usarían le con otros verbos (le vi) prefieren el uso de lo para el complemento directo masculino singular: Me encontré ayer a Pedro > Me lo encontré ayer; No me perviertas a mi hijo > No me lo perviertas.
  • La asusté, pero Le asusta quedarse sola. Aunque existe variación geográfica, con verbos como asustar se suele emplear lo(s)/la(s) cuando la entidad que afecta es animada y muestra voluntariedad: La asusté saliendo de detrás de la puerta. En caso contrario, lo normal es usar le(s): A María le asusta quedarse sola en casa. Ocurre lo mismo con abrumar, aburrir, afectar, animar, apasionar, asombrar, atormentar, avergonzar, convencer, decepcionar, desilusionar, divertir, entusiasmar, estresar, hacer feliz, impresionar, inquietar, molestar, ofender, perjudicar, perturbar, preocupar o volver loco.
  • Le permitieron ir sola a la fiesta, pero La obligaron a ir acompañada a la fiesta. El complemento de persona es indirecto con los verbos permitir, prohibir, proponer, impedir, mandar y ordenar: Le permitieron ir sola a la fiesta (no ULa permitieron ir sola a la fiesta); Le propusieron ir al cine; Le ordenaron venir… Por el contrario, el complemento de persona es directo en casos como obligar a, invitar a, convencer de, incitar a, animar a, forzar a, autorizar a, etc.: La obligaron a ir acompañada a la fiesta; La convencieron de que eso era lo mejor; La animaron a apuntarse
  • La hizo salir, pero Le hizo contar el secreto. Los verbos hacer y dejar suelen combinarse con lo(s) y la(s) cuando anteceden a verbos sin complemento directo, como en La hizo salir o Los dejaron estar presentes, pero se suelen combinar con le(s) cuando los verbos a los que anteceden tienen complemento directo: Le hizo contar el secreto; Le dejó comerse la hamburguesa. Aun así, estos usos pueden variar geográficamente.

En el GLOSARIO se explican las distintas posibilidades de usar lo/la o le con los verbos advertir, avisar e informar.

CONCORDANCIA DE SUJETO Y VERBO

  • En general, el sujeto y el verbo deben concordar en número y persona: Juan hizo la cena > Juan y Silvia hicieron la cena. No obstante, hay algunas construcciones que pueden plantear dudas.

  • Casos como la mayoría de los asistentes, cantidad de personas…:

  • la mayoría de los asistentes aprobó/aprobaron. En general, con sujetos compuestos por elementos como la mayoría y complementos en plural, se admite la concordancia con el verbo en singular y en plural: La mayoría de los asistentes aprobó/aprobaron la propuesta. Ocurre lo mismo con el resto de, el X por ciento de, un millón de, la mitad de, la mayor parte de, la totalidad de, un tercio de, un grupo de, un conjunto de, un montón de, un sinfín de, una serie de, una ristra de, un total de, un aluvión de, un puñado de, un número de, una gran cantidad de, un par de

  • la mayoría vinieron/vino. También se admiten las dos opciones cuando se omite el complemento: La mayoría vinieron/vino.

  • la mayoría de las personas son. Cuando el verbo es copulativo, se considera más adecuado establecer la concordancia en plural: La mayoría de las personas son sinceras; Buena parte de los turistas estaban agotados; El 10 % de los alumnos son mayores de treinta años.

  • cantidad de personas vinieron. Con elementos sin determinante delante, como infinidad de, cantidad de, multitud de o gran número de, es más normal la concordancia en plural: Existen infinidad de posibilidades de que vuelvan a darle el premio; Cantidad de personas vinieron; Multitud de especies están en peligro; Gran número de personas acudieron

  • Casos como pareja, gente, ejército…:

  • La gente vino pronto. A pesar de que nombres como pareja, gente, ejército, manada… se refieran a varias entidades, deben concordar en singular con el verbo: La gente vino pronto, no ULa gente vinieron pronto; La pareja está encantada, no ULa pareja están destrozados. No obstante, en oraciones distintas contiguas con sujeto implícito es posible poner el verbo en plural: La gente vino pronto. Estaban deseando ver el concierto.

  • Estábamos allí toda la familia. Cuando estos nombres colectivos incluyen al hablante o al interlocutor, es posible, sobre todo en la lengua coloquial, establecer la concordancia en 1.ª o en 2.ª persona del plural: Estábamos allí toda la familia; La gente de letras deberíais argumentar con facilidad.

  • Estopa dará un concierto en Guatemala. Salvo que el plural esté marcado por otros elementos, los nombres propios que designan conjuntos de entidades concuerdan en singular: EE. UU. presentará (no Upresentarán) un veto en la ONU (frente a Los EE. UU. presentarán un veto en la ONU). Se dice, por la misma razón, Estopa dará un concierto en Guatemala (frente a Los Estopa darán un concierto…).

  • este tipo de eventos suele/suelen. Con nombres como clase, especie, gama, género, suerte, tipo, variedad, etc., la concordancia se puede establecer en singular (más formal) o en plural: Este tipo de eventos suele/suelen tener mucho éxito. La doble concordancia es aún más frecuente con elementos como toda clase de, toda suerte de o todo tipo de…: Se vio/se vieron toda clase de bailes en la competición. El plural es la opción general en las oraciones con ser y otros verbos similares (Este tipo de personas son muy divertidas), también en alternancia con el singular (Este tipo de berenjenas se caracteriza por su sabor amargo).

  • El verdadero problema son las nuevas leyes. En construcciones en las que el verbo ser une un elemento en singular y otro en plural, se suele establecer la concordancia en plural independientemente de la posición de los elementos: Las nuevas leyes son el verdadero problema; El verdadero problema son las nuevas leyes. Aun así, es posible también la concordancia en singular en algunos casos: Los nachos con queso es/son su aperitivo ideal; El precio es/son 50 euros; Veinte años no es/son nada.

  • El culpable soy yo. Si uno de los dos elementos unidos por ser es un pronombre personal, atrae siempre la concordancia del verbo: El culpable soy yo. Si ambos elementos son pronombres personales, lo más normal es establecer la concordancia con el primero si está en 1.ª o 2.ª persona (Yo no soy tú; Tú no eres yo). Se produce variación cuando el primer pronombre es de 3.ª persona, aunque es más normal la concordancia en 1.ª o 2.ª persona: Ella no es/eres tú; Él no es/soy yo.

  • Nombres unidos por y:

    1. El verbo irá en plural si los nombres se refieren a entidades distintas: El perro y el gato se alejaron.

    2. Si los nombres se pueden entender como un conjunto, el verbo puede ir en singular: La educación y la cultura constituye/constituyen la base de cualquier nación. También es posible el singular cuando los nombres unidos por y aparecen después del verbo en casos como Nos gusta/gustan mucho el sol y la playa; Llega/llegan más frío y más nieve; Le encanta/encantan el fútbol y la música pop.

    3. El verbo irá en singular si los nombres se refieren a una misma entidad: El presidente y principal accionista de la compañía confirmó la decisión.

    4. El verbo irá en singular si los elementos unidos por y son oraciones: Es posible que salga un delantero y que entre un defensa; Me gusta cantar y bailar.

  • Nombres unidos por o. En general, suele ser posible la concordancia en singular o en plural: Debe/deben revisarse la ley o el reglamento; O el uno o el otro tiene/tienen que estar aquí mañana temprano. Solo si se refieren a la misma entidad, el verbo irá en singular: El móvil o celular debe estar apagado.

  • Nombres unidos por junto con, además de, así como. Cuando los nombres están en singular, se recomienda que el verbo también vaya en singular (aunque no es incorrecto que esté en plural): La ayuda de su universidad, así como la de su propio equipo, resultó esencial en el éxito de la empresa; La luz indirecta, junto con la dirigida a objetos específicos, proporciona una perfecta iluminación ambiental.

  • Nombres unidos por tanto… como En este caso, el verbo suele ir en plural (salvo en contextos similares a los de y): Tanto Juan como Ana estaban al corriente de lo sucedido.

  • Nombres unidos por con. En este caso, el verbo irá en singular: Llegó el padre con su hijo. Aun así, en buena parte de América y en algunas zonas de influencia catalana el verbo va en plural en casos como Con Ana fuimos al cine (con el sentido de ‘Ana y yo fuimos al cine’).

  • Con usted/ustedes. El pronombre usted debe concordar en 3.ª persona con el verbo: Ustedes saben que esto es así. No se considera correcta la concordancia en 2.ª persona, registrada en parte de Andalucía y de Canarias: UUstedes sabéis que esto es así.

  • Con su excelencia. Formas de tratamiento como vuestra merced, su santidad, su excelencia, etc., concuerdan en 3.ª persona con el verbo: ¿Desea su excelencia alguna otra cosa? Además, los adjetivos concuerdan en género con esas fórmulas en función del sexo de la entidad a la que se refieren: Su excelencia está muy ocupado/ocupada (referido, respectivamente, a un embajador o a una embajadora); Hace días que su alteza está enfermo/enferma (referido a un príncipe o una princesa, respectivamente).

  • Con vos. En las áreas del español americano donde se usa vos (➤ G-83), este se combina en algunas zonas con formas especiales del verbo, como en vos sabés, y en otras zonas con las formas propias de , como en vos sabes. En algunas zonas también se puede combinar con las formas de voseo, como en tú sabés. Por su parte, en España, el pronombre vos, restringido al uso reverencial, concuerda en 2.ª persona del plural con el verbo: vos sabéis.

  • Se venden casas. En construcciones como Se venden casas, lo más adecuado es establecer la concordancia entre el verbo y el nombre, que se considera sujeto de la construcción pasiva. No es, por tanto, recomendable en el español general la construcción sin concordancia (Se vende casas) a pesar de que está extendida en algunas zonas. También se recomienda establecer la concordancia en estas construcciones cuando están formadas por perífrasis verbales (➤ G-68): Se tienen que revisar los expedientes; Se empezaron a detectar anomalías. No se debe extender, en cambio, a construcciones que no son realmente perífrasis, como en Se intentó establecer alianzas o Se necesita tender puentes (no USe intentaron establecer alianzas o USe necesitan tender puentes).

  • Se busca a los culpables. No se debe establecer la concordancia en casos en los que el nombre va precedido de a, como en Se busca a los culpables (no USe buscan a los culpables) o Se contrató a excelentes especialistas (no USe contrataron a excelentes especialistas).

  • Se tarda/tardan unos minutos en llegar. Hay casos intermedios que aceptan la concordancia en singular o en plural, como con el verbo tardar: Se tarda unos minutos en llegar o Se tardan unos minutos en llegar.

  • Yo soy el que lo hizo; Tú eres quien más sabe. En estos casos, lo más recomendable es optar por la concordancia en 3.ª persona (Yo soy el que lo hizo o Tú eres quien más sabe), pero también es frecuente y se considera válido incluso en registros formales poner el verbo en la persona del sujeto (Yo soy el que lo hice o Tú eres quien más sabes). Si el sujeto es un pronombre de 1.ª o 2.ª persona del plural, es preferible la segunda opción (Nosotros somos los que más te apoyamos).

  • uno de los que; yo soy (uno) de los que. En construcciones con uno de los que…, el verbo que sigue inmediatamente debe ir en plural: Uno de los que entrenaban conmigo juega en el Madrid. En cambio, como se ve, el verbo principal (juega) aparece en singular en concordancia con uno. Por su parte, en casos como yo soy (uno) de los que, lo más natural es que el verbo siguiente aparezca en 3.ª persona del plural: Yo soy uno de los que quieren hacerlo. Aun así, es también válido el uso del verbo en singular (Yo soy uno de los que quiere hacerlo), pero no se considera válido poner el verbo en la persona del sujeto (UYo soy uno de los que quiero hacerlo).

  • Marque las casillas que sean necesarias / que sea necesario. En casos como Marque las casillas que sean necesarias ~ Marque las casillas que sea necesario, las dos opciones son posibles dependiendo de si se entiende que el adjetivo —aquí necesarias— se relaciona con el nombre anterior —casillas— o con un infinitivo omitido —aquí marcar: Marque las casillas que sea necesario marcar—. Ocurre lo mismo en casos como Escribe las palabras que corresponda(n).

  • Había diez personas; Hubo problemas. Cuando el verbo haber se usa en construcciones impersonales, se recomienda que no concuerde en plural con el nombre con el que se combina: Había diez personas; Hubo problemas. Aunque la construcción con concordancia (Habían diez personas; Hubieron problemas) está muy extendida en algunas zonas, sobre todo en el español americano, se sigue prefiriendo la concordancia en singular. Esto no quiere decir que el verbo haber no pueda aparecer en plural en otros contextos: es normal en los tiempos compuestos (Los niños habían preparado su función; Se fueron cuando hubieron terminado) y en la perífrasis «haber de + infinitivo» (Hubieron de ir despacio).

  • Es la una; Son las dos. El verbo ser concuerda con el grupo nominal que designa la hora: Es la una, Son las dos. Para preguntar por la hora se prefiere en España ¿Qué hora es?, pero en algunas regiones americanas (México y parte del área caribeña, entre otras) esta forma alterna con ¿Qué horas son? Si se utiliza el modelo de 24 horas (➤ O-250), se debe emplear el plural en concordancia con las 13 horas a pesar de que representen la una (por tanto, Es la una, pero Son las 13.00).

CONCORDANCIA DE NOMBRES, ADJETIVOS Y OTROS ELEMENTOS

  • El libro y la película son divertidos. En general, los determinantes, adjetivos y otros elementos que modifican al nombre deben concordar con este en género y número: el libro divertido, una película divertida, estos libros divertidos, algunas películas divertidas. Cuando el adjetivo modifica a dos nombres, concuerda en masculino plural si estos son de distinto género, pero, si poseen el mismo género, es este el que muestra el adjetivo: El libro y el documental son divertidos; El libro y la película son divertidos; La película y la novela son divertidas; Los libros y las películas son divertidos; Las películas y las novelas son divertidas.

  • bonita ciudad y río. Cuando un adjetivo se antepone a varios nombres en singular, lo normal es que concuerde con el primero de ellos: bonita ciudad y río; con profunda admiración y cariño. Si ambos están en plural, el adjetivo muestra ese mismo número: grandes tormentas y aguaceros. Si ambos están en singular, el adjetivo prenominal muestra cierta resistencia a construirse en plural (Usus últimos libro y película). Entre las escasas excepciones que se conocen están los nombres propios (los célebres Juan y Antonio) y algunos otros (sus incondicionales esposa e hijos).

  • espacio y tiempo necesarios. Cuando un adjetivo se pospone a varios nombres, lo normal es establecer la concordancia en plural: el espacio y el tiempo necesarios; lengua y literatura españolas; capacidad e imaginación portentosas; el pelo y la barba enmarañados. No obstante, es válida también la concordancia solo con el nombre más próximo, especialmente si existe afinidad conceptual entre los nombres: lengua y literatura española; pelo y barba enmarañada. Cuando los nombres poseen género distinto, el adjetivo debe ir en masculino plural: Llevaba sombrero y corbata negros (no Unegras); muchachos y muchachas simpáticos; usos y costumbres ajenos.

  • un periodista deportivo / una periodista deportiva. Cuando los nombres que cambian de género sin cambiar de forma se combinan con un adjetivo, este debe ir en el género correspondiente: un periodista deportivo / una periodista deportiva. Otros ejemplos: la concejal madrileña, un juez mexicano, la detective privada, la intérprete jurada.

  • un hombre o una mujer viejos. Cuando un adjetivo modifica a dos nombres unidos por o, como en un hombre o una mujer viejos, el adjetivo concuerda en plural; pero, si los nombres van en singular y se refieren a una misma entidad, el adjetivo irá en singular: el papel o lámina usado

  • la casa enorme y lujosa, pero las selecciones española y francesa. Si varios adjetivos modifican a la misma entidad o entidades, concuerdan con el género y número de estas: la casa enorme y lujosa; una pequeña y deliciosa tarta; tres novelas apasionantes y originalísimas. En cambio, si se hace referencia a varias entidades, a cada una de las cuales modifica uno de los adjetivos, lo normal es que estos aparezcan pospuestos y en singular: las selecciones española y francesa; las políticas económicas europea, china y norteamericana; los pisos primero y segundo. En estos últimos casos, si los adjetivos van antepuestos, lo normal es combinarlos con un nombre en singular: el Antiguo y el Nuevo Testamento. Con ordinales es también más normal el uso del nombre en singular (cuarto y sexto piso), pero es posible su uso en plural (cuarto y sexto pisos).

  • hábitos de vida saludable(s). Los adjetivos que aparecen pospuestos a un nombre con un complemento con de concuerdan con el nombre al que modifican, que puede ser el inmediatamente anterior o el que precede a la preposición de. Así, en hábitos de vida saludables el adjetivo saludables modifica a hábitos, mientras que en hábitos de vida saludable el adjetivo modifica a vida.

  • Nombres y adjetivos de color:

    1. flor roja, camisas verdes. Cuando son adjetivos, concuerdan en género y número con el nombre: flor roja, camisas verdes, pantalones amarillos… Esta pauta se aplica también a los adjetivos de color compuestos: camisetas verdiblancas, camisetas azulgranas, etc.

    2. geranio rojo oscuro. Son nombres masculinos cuando designan el color (No le gusta el azul). Cuando, modificando a un sustantivo, el nombre de color, para expresar matices, va a su vez acompañado de otro sustantivo o de un adjetivo, lo normal es que ambos elementos se mantengan en masculino singular: un geranio rojo oscuro, camisas verde botella, pantalones amarillo chillón, azulejos gris perla

    3. camisas añil/añiles. Si el nombre del color está tomado del de una flor, un fruto, una sustancia o un objeto que tienen ese color característico, puede modificar en singular o en plural a un nombre en plural: ojos malva/malvas, faldas naranja/naranjas, camisas añil/añiles… Otros casos: berenjena, cereza, esmeralda, lila, mostaza, perla, plata, rubí, salmón, vainilla, violeta y, a veces, cemento, grana, ladrillo, petróleo, teja, entre otros.

  • decimoprimera vez, pero décima primera vez. Cuando los ordinales se escriben en una sola palabra (➤ O-244), el primer elemento adopta necesariamente la forma en -o (decimoprimera vez, vigesimocuarta edición), mientras que, cuando se escriben en dos palabras, ambas formas deben concordar en género y número con el nombre (décima primera vez, vigésimas cuartas ediciones, trigésimos segundos juegos).

  • página doscientos/doscientas. Cuando un cardinal con sentido ordinal se pospone a un nombre, puede concordar en género con este (opción menos frecuente) o permanecer en masculino: página doscientas/doscientos.

  • Las golondrinas vuelan bajo/bajas. Elementos como bajo se pueden usar como adjetivos o como adverbios y, por tanto, concordar o no en casos como Las golondrinas vuelan bajas (menos normal) / Las golondrinas vuelan bajo (más normal). Lo mismo ocurre en casos como María llegó rápido/rápida.

  • los libros y discos; Usus padre y madre. En los casos en los que dos nombres pueden compartir un mismo determinante (➤ G-181, g), si dichos nombres tienen el mismo género y número, serán estos los reflejados por el determinante: los libros y discos que consiguió reunir; la fuerza e inteligencia precisas. Si están en singular y tienen género distinto, se da mayor resistencia a la coordinación con un solo determinante. El determinante no se suele construir en plural (Usus padre y madre; Ulas suma y resta; Umis equipo y trabajadores…), pero se registran excepciones en la lengua literaria, especialmente si siguen al determinante adjetivos, como en con sus característicos arrojo y valentía.

  • Con nadie, alguien y quien/quién. En general, elementos como nadie o alguien establecen la concordancia en masculino: Nadie es perfecto; ¿Hay alguien sensato aquí? No obstante, también es posible la concordancia en femenino en algunos contextos: No hay nadie más guapa que tú; No he visto nunca a alguien tan lista. Con quien/quién también es más normal la concordancia en masculino (Acércate a quien sea sensato; ¿Quién es reciclador aquí?), pero no está tan restringida la concordancia en femenino: Acércate a quien veas más sensata; ¿Quién está enferma aquí?

  • María es una de las alumnas más aplicadas. Lo normal es que uno y los elementos siguientes concuerden en género con el sujeto en casos como Juan es uno de los alumnos más aplicados y María es una de las alumnas más aplicadas. El segundo caso no implica que María sea solo brillante entre las alumnas, sino que puede entenderse que lo es entre todos los alumnos. Aun así, es cada vez más frecuente la opción mixta María es una de los alumnos más aplicados. Con esa interpretación, también es válido, aunque resulta menos natural, el uso del masculino genérico: María es uno de los alumnos más aplicados.

  • Uno/una ya no está para esos trotes. En aseveraciones genéricas, se suele usar el indefinido uno en referencia al ser humano en general: En estos tiempos uno ya no sabe a qué atenerse; pero, en alusión al yo que habla, lo normal es usar la forma uno/una según se trate de un hombre o una mujer: Uno/una ya no está para esos trotes.

  • 0,5 kilos; 1,5 kilómetros. Salvo con la unidad exacta (1 kilo), los sustantivos cuantificados por numerales cardinales van en plural, incluso cuando la cantidad representada sea menor que la unidad o inferior a dos unidades: 0,5 kilos; 1,5 kilómetros, etc.

  • Le/les recordé a mis hijos que tenían una cena. Aunque es frecuente, incluso entre hablantes cultos, romper la concordancia en casos como Le recordé a mis hijos que tenían una cena, en el habla esmerada se recomienda establecerla: Les recordé a mis hijos que tenían una cena. Así se hace siempre cuando el complemento aparece delante: A mis hijos les recordé que tenían una cena.

  • Nos he preparado la cena; UMe gustamos. Se recomienda evitar la concordancia parcial que se da

  • ocasionalmente en la lengua conversacional en casos como Nos he preparado la cena. Son aún menos aceptables casos como UMe damos miedo; UTe traéis suerte; UMe gustamos.

  • Se los dije. El correlato adecuado para casos como Les dije eso a ellos es Se lo dije. Aun así, en el español americano se ha generalizado la variante Se los dije, en la que lo toma la marca de plural que corresponde a se. Pese a que este uso no se da en el español europeo, avanza velozmente en el americano y se atestigua en gran número de textos, tanto en la lengua coloquial como en los registros formales.

  • No doy más de mí, frente a UNo doy más de sí. En construcciones con dar de sí o volver en sí, lo adecuado es cambiar el pronombre según la persona: No doy más de mí (no UNo doy más de sí); Volviste en ti (no UVolviste en sí), etc. No se da, en cambio, tal alternancia en el verbo ensimismarse, formado sobre la expresión en sí mismo: Yo me ensimismo, Tú te ensimismas, etc., no UYo me enmimismo o UTú te entimismas.

  • Yo fui el último en irse/irme. En construcciones como Yo fui el último en irse se considera válida también la opción en la que el pronombre concuerda con el sujeto: Yo fui el último en irme. De hecho, en plural se prefiere la opción concordada: Nosotros fuimos los últimos en enterarnos.

  • Hay que verse más, no UHay que vernos más. En construcciones como Convendría decidirse pronto, Hay que verse más o Lo peor que se puede hacer es quejarse, se recomienda no cambiar el pronombre se por nos (UConvendría decidirnos pronto, UHay que vernos más, ULo peor que se puede hacer es quejarnos). El uso de nos es plenamente válido, en cambio, en casos como Nos convendría decidirnos pronto, Tenemos que vernos más a menudo o Lo peor que podemos hacer es quejarnos

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